Con esta obra se busca humanizar la percepción de la imagen de Jesús poniendo el corazón a los pies de los hombres, mostrando su parte más humana y humilde.
Esta pieza capta el momento en el que Jesús salva a María Magdalena de la lapidación.
Con esta postura se coloca a la altura de la vista del hombre, incluso por debajo de nosotros, reflejando el servicio a los demás por encima de todo. Servir y amar. “Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra” Juan 8:7-8.














